Tengo...


Tengo cincuenta y ocho metros cuadrados reconquistados en los que ubicarme. Un vacío en el gotelé de la pared que me recuerda indefensa. Cuarenta minutos cada dos días para sentirme libre. Un plan a corto plazo. Ninguno para después. Los mejores momentos de cada día almacenados en la mesilla de noche. Una idea sobre la que hacer clic. Y otra para teclear de noche. Una heladera en la despensa. Chocolate en la nevera. Una sonrisa sin plastificar. Más pecas de las que mis mejillas soportan. Agua fría para sumergirme. Factor de protección solar. Una llamada de skype pendiente. Una fecha que me gustaría saltarme. Recuerdos jpg en la papelera de reciclaje. Una canción que se ha quedado huérfana. Un espacio en el que gritar sin voz. Un listado de nombres en marcación rápida. Una respuesta pendiente. Un billete de avión que comprar. Veinte noches para hacerla sólo mía. Un puñado de arena casi rozando mis pies descalzos. Una propuesta. Ciento cincuenta centímetros sobre los que acostarme. Una lectura a medias. Un impulso que descartar. Muchas ganas. Y todo el tiempo que perdí, embotellado, sin etiquetas. Para utilizar a discreción.

1 comentario:

Patricia Perez dijo...

Pues a usar todo eso!!!