El extraño visitante

¡Eh, tú! Sí, sí, tú. ¡Ven aquí! Me ha costado mucho llegar hasta aquí para decirte esto, así que más te vale escucharme. No, no me mires así. Se de sobra que a veces finges estar escuchando a los demás mientras, mentalmente, repasas la alineación de la selección de fútbol o tarareas alguna canción de George Michael. Lo sé todo sobre ti, aunque te resulte raro… y no vas a poder engañarme de ningún modo.

Ahora atiende, pon tus cinco sentidos en esto porque es importante. ¿Recuerdas a Ana? Bien, cuando yo me haya ido, vas a llamarla. Vas a decirle que no podéis seguir así, que esto no está bien. No, no protestes, no digas nada. Escúchame primero, después no tendrás nada que decir. Vas a decirle que no quieres volver a verla y que será mejor que no intente volver a verte. Si quieres puedes decirle que es una chica estupenda y que el tiempo que habéis compartido ha sido maravilloso, aunque ambos sabemos que es mentira. Ni siquiera te gusta Ana, piensas que es idiota. Te saca de quicio su risita nerviosa y esa manía de abrazarte después del sexo. En realidad, lo único que te gusta de Ana es eso, el sexo… y no siempre.

Cuando hayas colgado a Ana vas a llamar a Lorena. ¿Sabes quién es Lorena? Probablemente no recuerdes su nombre, pero es la chica que ha usado tu cepillo de dientes esta mañana. Si, la morena de la minifalda. Te ha dejado su número apuntado en un post-it en la nevera. La vas a llamar y vas a reconocer que lo de anoche fue un error, que te ha encantado conocerla pero que no crees que lo vuestro pueda repetirse. Seguramente ella no diga nada. Es camarera, está acostumbrada a tipos como tú. Sobrevivirá, te lo aseguro.

No, no me mires así. También vas a llamar a Carmen. Sí, sé que Carmen te gusta, sé que lo pasáis bien juntos… pero está casada. Sé que te sientes culpable cada vez que ella regresa a casa. Sé que un día te la encontraste con su marido en el supermercado y apenas pudiste mirarle a los ojos. Vas a dejar de ver a Carmen por ti y por ella. Ambos sabéis que no es bueno que sigáis así.

Después de Carmen viene Lola. Es cierto que no os veis hace tiempo, pero sabes tan bien como yo que Lola es de las que aparece cuando menos te lo esperas. La vas a llamar y la vas a decir que ya estás harto de ser su pañuelo de lágrimas. Ya no vas a ser el tipo al que llama cuando algún cabrón la parte el corazón. Por muy loco que te vuelva, Lola no te corresponde y nunca va a hacerlo.

Y ahora te explicaré porqué vas a hacer esto. Te va a sonar raro y no te lo vas a creer, pero en el fondo sabes que es cierto. Lo sabes porque, nada más verme, lo has pensado… y la idea lleva en tu cabeza todo este tiempo. Sí, has acertado. Vas a hacerlo porque yo soy tú. Lo más sencillo sería decirte que vengo del futuro, aunque esa no sea la realidad. La verdad es que no vengo de un lugar, vengo por una razón. Estoy aquí para evitar que sigas cometiendo los errores que arruinarán nuestra vida. Llevas demasiado tiempo intentando abarcar todo sin recoger nunca nada. No, no seas idiota. Tener más sexo no es ser más feliz, por mucho que a tu amigo Kike le guste decirlo. No eres feliz, eres un cretino. Tienes la agenda repleta de teléfonos de chicas a las que ni siquiera recuerdas. Intentas estar con todas, satisfacer a todas… pero nunca lo consigues. Eres tan zoquete que todavía no lo has entendido y por eso he tenido que venir yo aquí a decírtelo. Tienes que elegir a una, solo a una. Quedarte con esa y ser feliz. No es tan difícil, la mayoría de las personas lo captan a la primera… pero tú eres un caso especial.

Ahora no dices nada, ¿verdad? No te hagas el despistado. Soy tú, ¿recuerdas? Sé que estás pensando en ella. En la única a la que nunca has tenido, en la única a la que verdaderamente quieres tener. No, no vas a decírselo ahora porque no te creía. Vive contigo, está cansada de escucharte decir que vas a cambiar. Si fuese otra igual colaba pero, ¿tu compañera de piso? Te tiene calado. Vas a tener que ganártela. Por eso vas a hacer lo que te he dicho. Llámalas, llama a todas y déjalas. Acaba con tu infelicidad, deja de dar brazadas intentando abarcarlo todo y coge lo que verdaderamente quieres. Coge a Magda y sé feliz con ella. Dame la oportunidad de ser feliz a mí también. Aún estás a tiempo de salvarlos, confía en mí… a fin de cuentas vengo del futuro, ¿no?

6 comentarios:

Jara dijo...

ufff y que esto es así de verdad! no sólo por parte de ellos, nuestra tb!

me ha encantado.

besines

aBe .. * dijo...

Hola soy abe, me he hecho un blog nuevo, te sigo desde el =)

La hija de Caronte dijo...

el texto es genial, como la nueva cabecera!

La Chica del Tirso dijo...

eeeeh...GUAU

Ausencia Silenciosa dijo...

Hace rato que ni pasaba por aquí!! No me acordaba lo mucho que me gusta leertee... de nuevo wow! Creo que me ha dolido un poco, pero dicen que si duele es que está sanando :)

Carlos dijo...

La lejanía de lo cercano.

Brillante monólogo que llena el escenario de una vida.

Un abrazo!