Entrevista a Bruno Nievas


Bruno Nievas, pediatra y escritor almeriense, se encuentra en plena campaña de promoción de su segundo novela: Holocausto Manhattan. En esta entrevista, la segunda que tengo la suerte de poder hacerle, responde a algunas preguntas sobre esta novela.



La primera pregunta es obligada, Bruno, ¿te imaginabas cuando, años atrás, publicaste Realidad Aumentada en descarga gratuita que algún día estarías donde estás hoy?


¡En absoluto! Cuando colgué «Realidad Aumentada» gratis en Internet simplemente quería saber si la novela podía gustar a la gente. Quería ver dónde era capaz de llegar el texo por sí solo, por el mero hecho de colgarlo y someterlo a «juicio público». Es cierto que las cosas han ido sucediendo paso a paso: conocer a genios como Juan Gómez-Jurado o Manel Loureiro, las descargas, las correcciones, la aparición de una editorial independiente, la reescritura, el lanzamiento en papel y la ilusionante llamada de Ediciones B. Pero eso no quita que el camino recorrido sea efectivamente espectacular y, aunque aún queda mucho para poder decir que Holocausto Manhattan haya demostrado algo, sí es cierto que al mirar atrás casi dé vertigo, al ver todo lo que ha conseguido esa idea de colgar la novela gratis en su momento. Sin duda, una de las decisiones más acertadas de mi vida.





Escribiste esa primera novela de manera independiente, sin editores que supervisaran tu trabajo. Todo lo contrario ha sucedido con la segunda, ¿cuál de los dos modelos de trabajo consideras más positivo para el autor?


Con diferencia, ¡el segundo! De hecho, el resultado es visiblemente mejor en todos los aspectos. Es cierto que casi todo el trabajo depende del autor porque la historia, los personajes y cualquier palabra que va dentro del libro es tuya. Pero este trabajo mejora de una forma espectacular cuando vas pasando por las diferentes etapas de corrección de la novela: trama, personajes, estilo... Te miran todo con lupa y varias veces, a pesar de lo cual siempre se cuelan errores. Pero nunca te obligan a hacer ningún cambio, simplemente te destacan los puntos débiles y los fuertes para que mejores los primeros y potencies los segundos. Y cuando te dan sugerencias la última palabra es tuya, es decir, que libremente eliges si las aceptas, las rechazas o hasta encuentras una nueva idea gracias a ellas. El trabajo editorial es muy enriquecedor para el autor, al menos en mi caso, porque aprendes muchísimo y mejoras tu novela. Pero también lo es para el lector, porque consigue un resultado mejor. Por eso siempre he dicho que las editoriales son necesarias: su labores de filtro, edición, diseño y posterior marketing y distribución son esenciales para un libro. Y aunque un texto no tiene que ser mejor que otro por el mero hecho de haber pasado por un trabajo editorial, sí te puedo garantizar que este sí mejora cualquier libro.


Una de las cosas que más ha llamado mi atención en esta novela es lo bien caracterizados que están los personajes, tanto que no pude evitar preguntarme si no estarian basados en algún personaje 'real', ¿qué nos puedes contar sobre el proceso creativo de tus personajes?


Algunos personajes sí que están basados en sus homónimos reales, como Mengele o Höss, por ejemplo, pero el resto son completamente ficticios. El desarrollo de los personajes fue uno de los aspectos que menos gustó en Realidad Aumentada, ya que salvo el protagonista el resto efectivamente podían resultar un poco planos ya que en esa novela primaban la acción y el ritmo de la historia. Por eso me esforcé especialmente en este aspecto en esta segunda novela con el fin de lograr personajes mucho más complejos, más reales, más creíbles y en los que además el lector pudiera casi «meterse dentro». Así que decidí ir un paso más allá y no solo trabajarlos mucho más, sino utilizar diferentes puntos de vista, para que el lector pudiera vivir las escenas desde «dentro» de cada uno de ellos. Así, en vez de narrar yo una historia, trato de que el lector la viva desde el interior de cada protagonista. Eso es muy difícil pero también tremendamente satisfactorio para el lector, que vive la historia, en vez de simplemente leerla.


Una parte importante de Holocausto Manhattan transcurre en Auschwitz, donde narras escenas de lo más crudas, ¿cómo te documentaste sobre ello? ¿Cúanto de lo que podemos leer es cierto?


Documentar Auschwitz resultó bastante duro. Estuve allí durante un viaje y salí con el corazón encogido y con el convencimiento de que debería ser un lugar de visita obligada, para aprender a no repetir errores del pasado. Pero eso es muy difícil, por lo que cuando comencé a darle vueltas a la idea de la segunda novela enseguida tuve claro que quería escribir sobre lo que sucedió allí. Fue fácil encontrar toneladas de material, como decenas de libros y documentales que englobaban casi todos los puntos de vista: desde el de los escasos prisioneros que sobrevivieron hasta el de los soldados nazis. Incluso el de Rudolf Höss, que describió en sus memorias. Es durísimo leer y ver todo eso y saber que sucedió realmente, que eso sí que no fue ficción. Desgraciadamente, y por asombroso que pueda parecer, en mi novela no invento absolutamente nada de lo que sucedió en la parte de Auschwitz. Ni siquiera lo exagero porque no hace falta: todo lo que cuento es real. Y sinceramente, se me pone el vello de punta de solo recordarlo.



Algunos de nosotros hemos tenido la suerte de seguir el proceso de creación de esta novela desde el principio, a través de Twitter y Facebook pero ¿cómo se lo resumirías a quienes no han tenido la misma oportunidad?


Ha sido una labor larga, complicada y sobre todo arriesgada. Larga porque me ha llevado casi tres años: dos años y medio de escritura, incluidos casi seis meses de correcciones y revisiones, y otros seis meses preparando aspectos como sinopsis, cubiertas, título, booktrailer y un largo etcétera de detalles relacionados con el lanzamiento. Ha sido complicada porque es difícil documentar los muchísimos aspectos que se tratan en el texto. A veces, tienes que escarbar mucho para poder hablar una línea de una simple cuchara. Pero también ha sido complicada porque he ido aprendiendo nuevas técnicas y trucos para escribir a medida que iba escribiendo, y además lo he hecho en los escasos ratos libres que me deja mi profesión de pediatra, algo muy duro cuando tienes que restar el tiempo del que tienes para disfrutar de tus seres queridos. Por último, ha sido arriesgada porque decidí pasar de una historia relativamente sencilla, como «Realidad Aumentada», a una muy compleja con múltiples tramas y personajes y, muy importante, con dos ambientaciones históricas completamente diferentes. Pero por suerte no he estado solo. Como sabes muy bien y de primera mano, me he sentido muy acompañado durante todo el proceso por los internautas que han estado a mi lado en Twitter y Facebook. Eso ha hecho mucho más llevadero el proceso, sin duda.



Recuerdo que en la presentación de La Leyenda del Ladrón, Juan Gómez-Jurado nos contó que él pensaba titular esta novela en un principio "La materia de los sueños"... ¿nos dirías tú cuál fue el título original de Holocausto Manhattan, si es que lo hubo?


Sí, si que hubo un título original que luego se desechó. Durante dos años y medios trabajé el texto con un título que se me había ocurrido y que me gustaba mucho. De hecho, a la editorial también le gustaba. El único problema de ese título era que no describía bien el carácter o la naturaleza de la historia, aunque nos encantaba porque era bastante poético. Con mucha pena, decidimos descartarlo, de mutuo acuerdo, y buscar uno más descriptivo. Como comprenderás, no te voy a decir así ese título sin más... si lo hiciera no sería yo, jejeje. Aunque te daré una pista: está dentro del libro. Y sí, puede parecer una pista muy sutil, pero si piensas un poco, lo sacarás sin excesiva dificultad. Y cuando lo encuentres, porque estoy seguro de que lo encontrarás, me apuesto algo a que estarás de acuerdo conmigo en que le pegaba mucho a la novela. Eso sí, una vez que te la habías leído...



Ahora que empiezas a recibir las primeras opiniones de tus lectores, ¿cómo ha respondido el público a la novela? ¿Te esperabas algo así?


Teniendo en cuenta que hace tan solo cinco días que salió la novela, estoy sinceramente abrumado de haber visto ya tantas opiniones de lectores que se la han terminado. Piensa que el libro tiene más de 162.000 palabras, cuando una novela media suele tener en torno a las 90.000. Así que terminarla en tres días como han hecho algunos es una auténtica barbaridad. Las primeras opiniones además están siendo espectaculares, no me las esperaba así de rotundas. Pero lo mejor de todo es que además cada una enfatiza cosas diferentes, lo que hace que te alegres aún más al leerlas. Y como guinda, ya he visto un par de ellas que insisten en que regalar «Holocausto Manhattan» es un acierto seguro. Y te garantizo que eso es algo completamente emocionante. Solo pensar que alguien diga que puedes regalar mi novela sin miedo a equivocarte, sea quien sea el destinatario, ¡hace que se me ponga el vello de punta!



Pese a que has apostado por los precios justos en la publicación de Holocausto Manhattan, me consta que el día del lanzamiento varias páginas web de descargas habían publicado la novela, ¿crees que se puede cambiar el modelo editorial a pesar de esto?


Claro que se puede, y estoy seguro de que con iniciativas como esta podremos conseguirlo. Yo creo firmemente en los precios bajos y en la ausencia de protecciones digitales, como el DRM en los archivos epub. Estoy seguro de que hay cientos de miles de personas dispuestas a pagar un precio adecuado por poder leer tu novela en sus lectores electrónicos, tablets, teléfonos móviles o donde les apetezca, que para eso han pagado por ella, cómodamente y asegurándose que el archivo está completo y correcto. Sí, siempre habrá quien la piratee, pero eso es inevitable y no me hará cambiar de idea, que es creer en esa mayoría de gente dispuesta a apostar por un modelo de futuro basado en los precios bajos. El precio de «Holocausto Manhattan» es la respuesta de Ediciones B a una petición mía, la de lanzarla a un precio bajo, reducido además con ocasión del lanzamiento. Pero es que además sé, por fuentes muy fiables, que casi toda la industria editorial española está observando atentamente esta apuesta para ver si sale bien. Por eso creo que si funciona puede ser un paso muy importante para que ese cambio en el mercado editorial digital español en beneficio de los precios bajos. Pero ojo, que yo no pido que se compre mi novela solo por tener un precio bajo: yo pido que se apoye y se difunda esta iniciativa solo si se considera que mi novela lo merece. Ojalá que sea así.


Y, ya para finalizar, ¿seguirás escribiendo? ¿Tienes ya alguna idea en mente para una futura tercera novela?


Por supuesto que seguiré escribiendo. Siempre he dicho que solo hay una cosa mejor en esta vida que leer, y es escribir. No hay nada mejor que agarrar al lector del cuello y transportarlo a otro mundo donde, por unas horas, días o semanas, se sienta en la piel de otras personas. Que viva otras vidas, que sufra, se emocione o sonría no ya de la mano de otros personajes, sino desde dentro de ellos. Pienso que si eres capaz de hacer eso, entonces merece la pena seguir haciéndolo mientras las fuerzas te duren. Y sí, por supuesto que tengo alguna idea para mi tercera novela. Pero eso ya es otra historia... ;)


1 comentario:

Juan Luis Galán Olmedo dijo...

Muy buena la entrevista. Enhorabuena a entrevistado y entrevistadora.

Saludos.