Los amores de verano mueren en septiembre


Tenía la costumbre de subirle la falda, de deshacerle la coleta y reírse de sus intentos de parecer callada. Solían pasar las tardes en el parque que había junto a la vía, él sujetaba su bolso mientras ella trataba de sostenerse sobre su monopatín sin caerse. Casi nunca lo lograba, perdía el control y caía de la tabla sobre sus brazos, siempre rápidos en sujetarla.
Reían a carcajadas cuando alguna pareja de ancianos les reñía por ocupar la vía pública con aquel trasto del infierno. Entonces ella le daba un beso impúdico, descarado, atrevido y los ancianos se cambiaban de banco murmurando insultos ininteligibles para ellos.
Cuando el sol se iba y se quedaban solos, él deslizaba la mano por la cinturilla de sus shorts y apartaba un mechón de pelo de su rostro. Se besaban hasta que ella se libraba de sus manos con un movimiento rápido, cogía la tabla y mirando el reloj verde fosforito anunciaba que ya era la hora.
Solo entonces volvían a casa en el destartalado Renault 19 y a noventa kilómetros por hora por la M-30 ella dejaba caer su mano junto a la palanca de cambio para que él, al meter quinta, la rozase como por casualidad.

Después, cuando llegó Septiembre, los días se fueron acortando. Los ancianos ya no iban por las tardes al parque y el sol no esperaba a aquel beso para esfumarse. Los vaqueros ocuparon el lugar de aquellas faldas y una rebeca de punto sobre su piel amortiguó las caricias.

Un día, buscándole por el parque, descubrió el viejo Renault 19 con las ventanillas empañadas. No necesitó mucho más para comprender que los amores de verano mueren en Septiembre.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Amargo final, ME ENCANTA.

galmar dijo...

Neo es un cielo, y Lota :)
Mira que palabra de verificación ha salido: regeneti,
Es un hermoso texto, aunque muy triste, un abrazoooooo

Coleccionista de sueños imposibles dijo...

Y este, por lo que leo, quedó muerto y enterrado...

AdR dijo...

El título también está genial. Es muy difícil sobrevivir a un amor de verano, y si pasa... sobrevive hasta el comienzo del invierno.

Besos fuertes de verano.

Carlos dijo...

"...Y el sol no esperaba a aquel beso para esfumarse..."
No le hacen falta imágenes a tus relatos, van dibujadas entre las palabras.
Al igual que las vacaciones el amor pasa veloz en verano.

Genial

algú dijo...

La esencia de los amores de verano es su final. Sino, ya no seria un amor de verano.

=)

"someoneistyping9.blogspot.com"